Entrevista a Noelia y Andrea, voluntarias de la Campaña de Navidad

Entrevistamos a Noelia y a Andrea, dos hermanas que este año van a tener la oportunidad de participar en la campaña de Navidad que organiza la Asociación Universitaria Antares.

-¿Desde cuándo participas en este voluntariado de Antares?

Desde las Navidades pasadas, este es mi segundo año. Después de mi experiencia repetí sin dudarlo.

-¿Qué te aporta a ti hacer voluntariado?

Hacer voluntariado es una experiencia cien por cien recomendable para cualquiera; hay todo tipo de necesidades en el mundo, por lo que también hay todo tipo de voluntariado para hacer, y es fácil encontrar uno que se adapte a ti.

No sabría explicar lo que me aporta, es cuestión de empatía, de reconocer que por mucho que nos quejemos, tenemos una gran suerte, y que las pequeñas acciones son las que cambian el mundo.

Empecé a hacer voluntariado dando a desayunar a niños sin recursos, y me di cuenta de que cerca de mi casa había muchos niños pasando hambre, que realmente hay necesidad. Lo que a mí me llevaba apenas una hora a la semana, a ellos les suponía un desayuno diario.

A partir de ahí,  hice un hueco en mi día a día, sin dejar de lado mis estudios,  mi trabajo, y me involucré un poco más: en la ayuda de recogida de alimentos, y por supuesto en la campaña de Navidad. Al final recibes más de lo que das.

-¿Y qué recibes al hacerlo?

Creo que percibes una visión diferente del mundo; porque no se conoce esta realidad hasta que la ves. Recibo grandes valores, y un enorme cariño de todas estas personas, comprobar que con pequeñas acciones se consiguen grandes resultados.

Recibes el mejor regalo, la emoción de los niños es contagiosa, y vives la experiencia desde sus ojos limpios e inocentes. Son niños con pocos recursos, acostumbrados a vivir con lo justo, pero niños al fin y al cabo, y se merecen la ilusión que tienen todos los demás niños del mundo, que al levantarse ese día de Reyes, puedan ver el árbol de navidad ¡cargado de juguetes! Es una acción difícil para los padres, pero muy sencilla para cada una de nosotras.

-¿En qué consiste esta Campaña de Navidad?

Con esta iniciativa se pretende que ningún niño se quede sin regalos durante las Navidades, y que con nuestra pequeña aportación ayudemos a hacer los sueños de los niños realidad.

-¿A qué familias vais a visitar?

A familias con niños pequeños que no tienen recursos, así los papás tienen asegurado que sus hijos recibirán algo por Navidad. Las familias nos las facilita la Fundación Cauce.

-¿Por qué has querido involucrar  este año a tu hermana?

La verdad es que fue más bien al revés; conocimos la  labor de voluntariado de la Asociación Universitaria Antares a través de otro voluntariado; mi hermana me dijo que le gustaría participar en su campaña de Navidad, pero al final no pudo. Al ver en qué consistía, me animé sin pensarlo, y tras contarle mi experiencia, hizo un hueco en su agenda para participar este año.

-Bajo el lema #tellevassusonrisa hacéis esta Campaña de Navidad,  ¿piensas que se hace realidad?

¡Sin lugar a dudas! La Navidad no es simplemente lo material que vemos, y esta experiencia te lo demuestra. El año pasado, yo fui un poco nerviosa por si no les gustaban los regalos o por si se esperaban otra cosa, pero nada más vernos, se pusieron locos de alegría, sin saber que les llevábamos regalos e inmediatamente nos la contagiaron a nosotras, ¡no paraban de darnos abrazos!. Fue un verdadero regalo ver la ilusión tanto de los niños como de los padres, y poder jugar con ellos.

Nos responde Andrea:

-¿Qué te ha llevado a querer participar en este voluntariado?

Llevo varios años participando en un voluntariado de “Apoyo Escolar”, y  tenía en mente ayudar en alguno otro. El año pasado contacté con la ONG de Cooperación Internacional, y me enviaron una lista de voluntariados en los que podía echar una mano. Ahí es donde vi la campaña de Navidad, y no me lo pensé dos veces; además animé a mi hermana Noelia a hacerlo conmigo. Al final, por temas de exámenes, no pude participar. Cuando mi hermana Noelia volvió a casa después de dar los regalos a esos niños, llegaba con tal cara de felicidad e ilusión que decidí que este año no me lo perdería.

-¿Y a quién podrás “regalar ilusión” en esta fiesta de los Reyes Magos?

A dos niñas pequeñas, que también son hermanas, y a las que acabamos de comprar unos juguetes que podrán compartir y disfrutar juntas.

-¿Animarías a otras personas de tu entorno a participar el próximo año?

¡Por supuesto! No sólo porque se necesiten voluntarios para que salga adelante esta labor, sino también por lo que te enriquece personalmente. Para mí ha sido como recuperar la magia del día de Reyes que tenía de pequeña, aunque esta vez desde el otro lado y desde otra perspectiva. He vuelto a vivir la ilusión de recorrer las jugueterías de Valladolid buscando unos regalos, y estoy emocionada pensando en esa tarde que podremos compartir con esos niños y sus padres.

Un niño no puede comprender por qué los Reyes Magos nunca pasan por sus casas y, con este voluntariado, hacemos realidad su sueño de Navidad.

Más información de la Campaña de Navidad